Jordi Machí en GALA Greece: entrevista sobre pintura, Mediterráneo y Villa Esperanza


Jordi Machí en GALA Greece: entrevista sobre pintura, Mediterráneo y Villa Esperanza

Este mes, mi trabajo aparece en GALA Greece, la revista lifestyle dominical de Proto Thema, con una entrevista dedicada a mi trayectoria, mi manera de entender la pintura y mi exposición Villa Esperanza en Atenas.

Bajo el título dedicado a “la eterna luz” de mi pintura, el reportaje recorre algunos de los temas que han ido definiendo mi trabajo en los últimos años: el color y la influencia del Mediterráneo, los viajes como fuente de inspiración, la mezcla de pintura y collage, la cultura popular, el cine, la ironía y esa definición —medio seria, medio provocadora— con la que intento explicar mi lenguaje: «pintura figurativa emocional con malas intenciones».


La entrevista también vuelve sobre algunos episodios de mi trayectoria, desde los encargos realizados para figuras como Kanye West o Ryan Gosling hasta la evolución de un lenguaje pictórico que, más allá de esos nombres, se ha ido construyendo a través de exposiciones y proyectos en distintos lugares del mundo.

Una parte importante de la conversación gira alrededor de Villa Esperanza, la exposición que presento actualmente en Good Chemistry, en Ace Hotel & Swim Club Athens, Glyfada.


Pero quizá lo que más me gusta de la entrevista es que permite hablar no solo de los cuadros terminados, sino de lo que sucede antes: por qué pinto, cuándo decido detenerme, qué permanece de los lugares que he vivido y visitado, y qué diferencia creo que seguirá existiendo entre la experiencia humana de crear y las posibilidades de la inteligencia artificial.

Hay una frase de la conversación que resume especialmente bien mi manera de entender todo esto:

«Un cuadro no está terminado cuando es perfecto, sino cuando conserva suficiente misterio para seguir viviendo sin mí.»



A continuación podéis leer la traducción al español de la entrevista publicada originalmente en griego por GALA.

Entrevista: Marili Efraimidis
Fotografía: Igor Muñoz / @igormunoz_photography

Traducción Entrevista a Jordi Machì — GALA Greece

Cuando en 2016 recibió una llamada del equipo de Kanye West, Jordi Machì se sintió tan desconcertado que les pidió que volvieran a llamar al día siguiente. El rapero le encargó una pintura para la habitación de su hijo pequeño, Saint, inspirada en El Principito. Después llegarían otros clientes conocidos, como Ryan Gosling, David Guetta o Miguel Bosé.

Pero el artista español de 43 años es mucho más que un «pintor de las estrellas». Con alrededor de 40 exposiciones individuales y colectivas por todo el mundo, ha desarrollado un lenguaje visual propio: acrílico y collage, cuerpos que se fragmentan en capas sucesivas y un uso explosivo del color.

Su trayectoria lo lleva ahora a Atenas con la exposición Villa Esperanza, presentada en Good Chemistry, en Ace Hotel & Swim Club Athens, Glyfada, hasta el 30 de septiembre.

GALA: ¿Por qué pintas?

Jordi Machì: Me impulsa la necesidad de escapar de una realidad que muchas veces me inquieta o incluso me asusta. La pintura me permite huir hacia otros mundos, donde todo puede suceder, donde puedo cambiar las reglas y crear lugares más libres, extraños o maravillosos.

No se trata de negar la realidad, sino de transformarla.

La pintura es mi refugio.

GALA: ¿Hasta qué punto ha influido el Mediterráneo en tu manera de percibir la luz y el color?

Jordi Machì: Nací y crecí en el Mediterráneo, así que su luz y sus colores forman parte de mi vida y de mi manera de mirar.

El Mediterráneo me enseñó que el sol puede embellecerlo todo y, al mismo tiempo, hacer que las sombras resulten más sospechosas.

Esa mezcla de color, exceso, calor y una cierta melancolía aparece constantemente en mi obra. Incluso cuando pinto interiores, tengo la sensación de que fuera siempre es verano.

GALA: Valencia, donde naciste; Madrid, donde trabajas; o los viajes. ¿Qué te inspira más?

Jordi Machì: Valencia me da la luz y la vida cotidiana; Madrid, el movimiento y la energía. Pero, sin ninguna duda, los viajes son para mí una enorme fuente de inspiración.

Tienen el poder de abrirte la mente y mostrarte otras maneras de mirar.

Cuando viajo siento que entro en otro mundo, casi imaginario, donde todo vuelve a ser nuevo. Viajar me produce una felicidad muy parecida a la de crear: la sensación de estar descubriendo algo por primera vez.

GALA: ¿Cuáles son las influencias artísticas más importantes en tu trabajo?

Jordi Machì: Egon Schiele me interesa por su nervio y su fragilidad; Norman Rockwell, por su capacidad narrativa; y Alphonse Mucha, por la elegancia de su línea.

Y luego están los dibujos animados de mi infancia, que seguramente me han influido bastante más de lo que un adulto serio debería admitir.

GALA: ¿Con qué corriente artística crees que se identifica más tu obra?

Jordi Machì: Me siento cercano a la pintura figurativa contemporánea y a cierta narrativa pop, aunque las etiquetas siempre me quedan un poco estrechas.

Mi trabajo combina pintura, collage, cultura pop, cine, ironía y emoción.

Si tuviera que inventar una corriente en la que me sintiera cómodo, quizá la llamaría:

«pintura figurativa emocional con malas intenciones».

GALA: Has creado obras para celebridades como Kanye West y Ryan Gosling. ¿Qué cambia cuando pintas para estrellas?

Jordi Machì: Al principio cambia mi pulso. Escuchas el nombre y durante cinco minutos te conviertes en una persona bastante torpe.

Pero delante del lienzo no cambia nada esencial.

La fama no cabe dentro de un retrato; la persona, sí.

Intento olvidarme del personaje público y encontrar algo verdadero. Si pienso demasiado en quién va a recibir la obra, el cuadro empieza a rebelarse contra mí.

GALA: ¿Cuándo sabes que un cuadro está terminado?

Jordi Machì: Cuando el cuadro deja de pedirme cosas y empieza a conversar conmigo de igual a igual.

Hay un momento en el que cada pincelada adicional ya no mejora la obra; simplemente calma mi ansiedad.

Aprender a detenerme fue casi tan difícil como aprender a pintar.

Un cuadro no está terminado cuando es perfecto, sino cuando conserva suficiente misterio para seguir viviendo sin mí.

GALA: ¿Qué crees que la inteligencia artificial nunca podrá hacer mejor que un artista?

Jordi Machì: La inteligencia artificial nunca pasará un verano en el Mediterráneo.

Puede combinar imágenes de deseo, pérdida o miedo, pero nunca se ha enamorado equivocadamente, no ha sentido vergüenza, no ha esperado una llamada telefónica ni ha roto un cuadro a las tres de la madrugada.

El artista trabaja con el cuerpo, la memoria y el arrepentimiento.

Y el arrepentimiento, cuando se utiliza correctamente, es una herramienta creativa extraordinaria.

GALA: ¿Qué te hace realmente feliz cuando cierras detrás de ti la puerta del estudio?

Jordi Machì: Soy feliz cuando siento que he dejado algo vivo dentro.

Después disfruto de algunos placeres bastante poco heroicos: comer, pasear, el sofá y prometerme que no volveré a mirar el cuadro hasta el día siguiente.

Normalmente incumplo esa promesa.

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