Opinión de ARCO madrid 2014.




Este fin de semana, gracias a la invitación de Windsor & Newton, tuve la oportunidad de viajar a Madrid para asistir a la feria de arte contemporáneo más importante de España y una de las más importantes del mundo según informes de Skate´s Market Research que exactamente la sitúa en el séptimo puesto por detrás de otras tan prestigiosas como Art Basel, TEFAF, Paris Photo, FIAC, Artissima o Art Basel Miami Beach. Parece que aunque el mercado del arte en España no está al mismo nivel que hace unos años, en estas esferas se mantiene al alza pese a la crisis.

Sin duda ARCO no ha decaído junto con la debilidad del mercado español, pero me sigue produciendo el mismo agridulce sabor de boca que cuando asistí por primera vez en cuanto a la calidad de las obras. Aunque entiendo que el arte contemporáneo es así, tan subjetivo y tan rozando la delgada línea entre la cutrez y la magnificencia. Algunos stands son increíbles, para mi destacan, entre otras galerías, la Marlborough, una de mis preferidas en la feria y algunas otras Finlandesas de arte pop, muy al estilo “Superflat” como la Helsinki Contamporary. Otras, en mi opinión, fuera de lugar como una obra con una jarra de agua y un pez vivo dentro.

Me sorprendió ver que 2014 en particular hay una tendencia bastante común entre los expositores y artistas. Encontré muchísimas obras que juegan con los efectos visuales y en engañar al ojo del espectador y también aunque no tanto, el uso de colores flúor en las pinturas. Estas ferias suelen ser un reflejo de lo último que se está moviendo entre las altas esferas y siempre hay que tomar nota de sus tendencias, aunque personalmente, no me gusta el abuso de los efectos visuales, o al menos el hecho de que sea tan común este año.
 Fueron dos pabellones más que suficientes para un día de feria, llenos de grandes joyas y otros tantos de no tan joyas y muchos artistas que repíten año tras año.
Al final del día asistí a una conferencia de “Intransit” a la que estaba invitado, muy interesante y con propuestas muy innovadoras para los artístas jóvenes, aunque algo pobre, corta y con el gran fallo de no tener un micrófono para que pudiéramos oírla bien todos los presentes.

En definitiva uno siempre sale contento e inspirado de este tipo de ferias dónde recuerdas que fuera de lo más profundo de una obra de arte, existe un mercado en el que se mueven muchos millones. Espero tener en un futuro la oportunidad y la experiencia de exponer en esta feria que llevo viendo desde los 18 años.

jordi machi.



2 Responses so far.

  1. Anónimo says:

    ARCO 2014, la misma mierda de siempre.

  2. jajaja! Tiene sus cosas buenas! Si te gusta el arte en general disfrutas. :)